amelita baltar

eLEctRoDioSa



"Renaceré, renaceré, renaceré,
y una gran voz extraterrestre me dará

la fuerza antigua y dolorosa de la Fe,
para volver, para creer, para luchar"
Preludio para el año 3001






"Por contradictorio que pueda parecer, la selva central y meridional del Amazonas creció y se hizo ‘más verde’ durante una aguda sequía. De las imágenes registradas por los satélites se deduce que los bosques son ‘más resistentes’ a los períodos secos de lo que se había pensado. Este fenómeno es debido a que los árboles son ‘muy inteligentes’ y se adaptan a los períodos secos extrayendo agua del suelo mediante las profundas raíces que poseen. El estudio sostiene además que la cantidad de sol adicional que captaron los árboles durante ese período propició el exuberante crecimiento".

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preludio. Aquello que precede y sirve de entrada, preparación o principio a algo.

renacer. Volver a nacer.

reverdecer.
Cobrar nuevo verdor. Renovarse o tomar nuevo vigor. Recuperar la fuerza, la energía o la importancia una persona o una cosa. Fortalecer.



Amelita no esperó al año 3001 para renacer; en pleno siglo veintiuno… reverdeció!


Su padre le decía que era mejor que esperara a saber lo que estaba diciendo cuando de chiquita, sin ningún recato, cantaba con tanta gracia El Choclo: "Misa de faldas, querosén, tajo y cuchillo, que ardió en los conventillos y ardió en mi corazón". Ella obediente, incursionó en el folclore y esperó. Hasta que llegó Piazzolla, contemporáneo de su padre a ponerle desafíos. A pesar de estar rodeada de pretendientes jóvenes y guapísimos, quedó atrapada por los encantos del bandoneón y la irreverencia de aquel señor y su compinche Horacio Ferrer con su "qué se yo". Este par hacía rato habían comprendido de qué hablaban los tangos. Ella en cambio, aún no tenía idea en qué se estaba metiendo, pero se metió hasta el alma. Fué la compañera de Piazzolla durante varios años, juntos hicieron grandes cosas.


Pasó el tiempo; los buenos y los malos tiempos; el amor, la deslealtad, la indiferencia... Su padre tenía razón, con los años entendió mejor el tango "esa reflexión del hombre solo, susurros para uno mismo" como ella lo denomina. Creció, maduró, se hizo grande y como los laureles, reverdeció cantando; en la soledad también se reverdece. Sus profundas raíces la hicieron resistente y productiva, como los árboles. Hoy, florecida, es imposible no verla.


Mientras algunos andan peleando con los "enchufados" ella se "conecta" de otra manera con el tango incursionando en lo eléctronico, con la lucidez del que entendió que la vida misma es un preludio. Piazzolla dejó su huella.


Grande Amelita, a vos la fama no te hizo indiferente.





"La soledad es oscura aunque amanezca,
el dolor se parece a la aventura,
horizonte que cambia de colores,
obstinado paisaje que perdura" (Frío intenso)



Me entregó su primer sencillo de vinilo:






En "Clásica y Moderna" donde en compañía de sus primas, me sentí muy honrada escuchándola cantar :







Amelita y Piazzolla "sur le pont de Pari":




Vinieron el día y la noche... los sueños... el hombre... el amor... por fin vino la lluvia y la fuerza para ponerse en pié y hacerse grande: