mauricio casado

si Sos bRuJo


"Es así como ahora conozco
los misterios de toda pasión,
y doy filtros, consejos y drogas
a niñas que quieran ser brujas de amor".
El brujo
(letra del poeta bogotano Enrique Carrasquilla
música del argentino Juan Carlos Bazán)



"Un mito es una creencia establecida, habitualmente a través de varias generaciones, con relación a ciertos hechos improbables y sorprendentes que, de acuerdo al mito, han sucedido en la realidad, los cuales no son posibles de ser verificados de manera objetiva. Un mito no tiene por qué transmitir un mensaje único, claro y coherente; los relatos se adaptan y se transforman de acuerdo a quién los cuenta y el contexto en el que son transmitidos. Esa es precisamente una de las funciones del mito: consagrar la ambigüedad y la contradicción otorgándole un respaldo narrativo a las creencias fundamentales de la comunidad".

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Siendo muy chico su padrino lo llevó a trabajar en el hipódromo de Palermo como “castigo” porque no quería ir al colegio; aunque tenía que levantarse muy temprano y trabajar hasta tarde, él lo disfrutaba enormemente. Le encantaban los caballos y mientras los cuidaba escuchaba historias fantásticas acerca de Carlos Gardel, al compás de los tangos burreros que colocaba todo el día su padrino (fanático acérrimo de Gardel) con quien
juntos estuvieron durante años tras las pistas de la "verdadera historia" del ídolo.

La obsesión de su padrino era tan grande, que se fue a Medellín a comprar en una subasta el encendedor y el broche de corbata que llevaba Gardel cuando falleció en el accidente aéreo. "Si tengo que vender la casa, la vendo pero quiero el broche y el encendedor" dijo antes de partir; le costaron una fortuna. No se sabe quién se quedó con aquellas valiosas prendas cuando su tío murió.


Tenía una amiga enloquecida por Goyeneche. Él quería darle una sorpresa entonces la llevó al
restaurante que el hijo del Polaco tenía en Saavedra y cuando apareció Goyeheche lo convenció para que se dejara grabar a capella cantando Naranjo en Flor. Su amiga casi se muere de la emoción; tenía un barcito y durante años cerró cada noche colocando esa grabación.

Así creció, entre mitos y leyendas que de chico jamás cuestionó: Batman, Tarzán, Linterna Verde, el Capitán América y Carlos Gardel… personajes llenos de magia que reencontró más tarde en el Tarot: El Ermitaño, El Diablo, El Loco, El mago, El Ahorcado… entonces se hizo Brujo; un poco mago, un poco loco, un poco diablo, profundo y sabio, viajero del mundo y de la vida, lleno de historias que no me atrevo a cuestionar. Aunque es seguro que ni las cartas, ni la borra de café, ni sus dotes para interpretar el pasado, comprender el presente y revelar el futuro, lograrán develarnos la verdadera historia de Gardel.


Faltando pocos días para regresar a Colombia, con ganas de quedarme en Buenos Aires la vida entera, llena de dudas decidí acudir a un "Brujo" capaz de ver lo que yo no podía ver. Llegó con los arcanos y el café. Sus palabras cautas y sabias me hicieron comprender que tenía que regresar: "Lo que has trabajado durante años está en riesgo" me dijo. Pensé que se refería a mi profesión. Cuando llegué a Bogotá me encontré con problemas insospechados: era mi casa la que estaba en riesgo. Gracias a sus predicciones llegué justo a tiempo. Quién me iba a decir que aquel desconocido
además me traería para el proyecto al mismísimo Gardel.

Yo tampoco creo en brujos, pero que los hay... los hay.



Me entregó este sombrerito que compró en Marruecos y lo acompañó en su viaje de conocimiento por Europa. Hizó muchas lecturas de Tarot con él sobre su cabeza:




Se denominan "tangos burreros" aquellos que hablan del Hipódromo, el Turf y las carreras de caballos. Existen muchísimos, aquí algunos:


Gardel con Irineo Leguizamo:


¿Era Gardel francés?