
"Peinando plata en el jopo
hablás del tango malevo,
como diciendo qu´el nuevo
pa´vos, no vale un piropo..."
El tango es el tango (Gatti/Iglesias)
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El tocadiscos de la casa de su abuelo fue la primera máquina de ruido que conoció; a sus cinco años el enorme mueble era para él todo un misterio. No sonaba, talvez no tenía púa, pero estaba lleno de discos de vinilo y sentarse en el suelo a curiosear las fotos de las tapas era como mirar un álbum de familia: Troilo, Salgán, Darienzo, Di Sarli, Goyeneche...
A los diecinueve años se metió con el jazz. Le interesabala Big Band así que fue a comprar algo de Dukke Ellintong. Encontró en oferta 3 cassettes por 10 pesos. Agarró uno de Troilo para completar la promoción y entonces escuchó lo que en la máquina de su abuelo nunca sonó. Y no fue propiamente ruido; quedó tan impactado que ese mismo día decidió dedicarse al tango. ¡El tío Troilo estará contento!
A los 24 años compone su primer tango “Waldo” dedicado a un amigo músico guitarrista de jazz a quien conoció en el lugar donde ensayaban con laOrquesta Típica Fernández Branca, luego Fernández Fierro, que bajo su dirección recién se estaba gestando. Más tarde conformó la Orquesta "Astillero" con la que ha recorrido el mundo entero con sus tangos de éste y todos los siglos.
Adicto al trabajo, fanático de las fábricas, obsesivo con la producción de cosas, hace música “para mover aire”, literal y metafóricamente. Desahoga sus delirios en la escuela de tango que dirige, donde se "fabrican" orquestas juveniles que están invadiendo la ciudad y "obstruyendo la vía pública" en San Telmo.
Si durante una de sus presentaciones desaparece de repente, no es un acto de magia; está metido entre el piano golpeando las cuerdas. Los fuelles hacen lo suyo estirándose hasta casi reventar. El chelo y el contrabajo reciben golpes de arco y palma, la colofonia se esparce por todo el lugar ¿Hacen ruido? No. Hacen tango.
hablás del tango malevo,
como diciendo qu´el nuevo
pa´vos, no vale un piropo..."
El tango es el tango (Gatti/Iglesias)
“La vida de antaño se basaba en el silencio. En el siglo 19 con la invención de la maquinaria, el ruido había nacido. Hoy, el ruido reina y triunfa supremo sobre las sensibilidades del hombre. Es necesario que la sensibilidad del músico, liberándose del ritmo fácil y tradicional, encuentre en los ruidos el modo de ampliarse y renovarse, ya que todo ruido ofrece la unión de los ritmos más diversos, además del ritmo predominante tener una extensión mayor o menor".
El arte de los ruidos de Luigi Russolo, futurista inventor de la máquina llamada "Entonaruidos" en 1913.
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El tocadiscos de la casa de su abuelo fue la primera máquina de ruido que conoció; a sus cinco años el enorme mueble era para él todo un misterio. No sonaba, talvez no tenía púa, pero estaba lleno de discos de vinilo y sentarse en el suelo a curiosear las fotos de las tapas era como mirar un álbum de familia: Troilo, Salgán, Darienzo, Di Sarli, Goyeneche...
A los diecinueve años se metió con el jazz. Le interesaba
A los 24 años compone su primer tango “Waldo” dedicado a un amigo músico guitarrista de jazz a quien conoció en el lugar donde ensayaban con la
Adicto al trabajo, fanático de las fábricas, obsesivo con la producción de cosas, hace música “para mover aire”, literal y metafóricamente. Desahoga sus delirios en la escuela de tango que dirige, donde se "fabrican" orquestas juveniles que están invadiendo la ciudad y "obstruyendo la vía pública" en San Telmo.
Si durante una de sus presentaciones desaparece de repente, no es un acto de magia; está metido entre el piano golpeando las cuerdas. Los fuelles hacen lo suyo estirándose hasta casi reventar. El chelo y el contrabajo reciben golpes de arco y palma, la colofonia se esparce por todo el lugar ¿Hacen ruido? No. Hacen tango.
Me entregó un manojo de cuerdas de piano que reventaron varios de sus alumnos aprendiendo a "cascarle" al piano:

Y también las partituras originales de "Waldo" de su puño y letra, algunos de sus obsoletos, pero queridos, casetes de tango, foticos y las primeras grabaciones de audio que hicieron con la Fernández Branca:



Grupo Astillero "Tango de ruptura":

Ciertas "máquinas" se parecen:
"El ruido. Cuando lo ignoramos, puede molestarnos.
Cuando lo escuchamos, es fascinante". (John Cage)
John Cage haciendo "ruido" con un bandoneón:
